Este trabajo no tiene denuncias novedosas sobre el asesinato del obispo Enrique Angelelli. Pretende unificar todo el material periodístico publicado desde su asunción episcopal en 1960, y particularmente desde el día de su asesinato, como una cronología de vida. Se utilizaron, así, los artículos sobre su labor pastoral en Córdoba, su partida hacia Roma, el escaso material hallado sobre su paso por el Segundo Concilio de la Iglesia católica, sus años episcopales en La Rioja y por supuesto el material aparecido para denunciar su muerte en los años de la dictadura. Para sazonar el collage de fechas, lugares y crónicas, se buscó el testimonio de aquellas personas que compartieron parte de su vida con él, desde el sacerdocio, la amistad, la labor pastoral. Los testimonios, sin embargo, tienen un límite involuntario. Cada persona cruzada en el camino de Enrique Angelelli está en condiciones de aportar un dato, una opinión, un rasgo desconocido de su personalidad. Efectivamente, no están todos los que son, ni son todos los que están, podríamos parafrasear. Podrán sentirse excluidos muchos, pero esperamos sepan comprender el esfuerzo que significa recoger cada palabra y sentir de los que lo conocieron. Este trabajo pretende ser un aporte más al rescate de la memoria del Pastor, sin intenciones de apropiarse de su figura, sabiendo del afecto recogido a su paso por la vida de todos quienes trabaron relación con él. A treinta años de su muerte, de su asesinato, queremos aportar un grano de arena a la obra de Enrique Angelelli y también a quienes lo rodearon en su labor, muchos argentinos y extranjeros de buena voluntad que creyeron desde sus convicciones en la posibilidad del Reino de Dios en la Tierra, o de un mundo mejor para todos.