Si observamos el globo terráqueo desde el espacio, la superficie azul que lo cubre es enorme. Este color indica la presencia de grandes masas de agua, es decir, de mares y océanos. El agua es abundante, pero en un 94% es salada y la mayor parte del 6% restante se encuentra inaccesible bajo tierra o en glaciares. La población humana puede contar con un suministro anual de sólo 9.000 kilómetros cúbicos de agua dulce (datos del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, 1992). En este libro se abordarán algunos de los problemas que afectan a distintos mares y océanos del mundo. Es necesario estar informados, para tomar conciencia y así poder actuar. Y esto atañe tanto al simple ciudadano como a aquel que tiene el poder de decisión.